It (Eso), de Stephen King
Sin duda todos nos hemos topado con la aparición del
payaso en la ducha, escena célebre de la miniserie de los 90. O de algún modo
han llegado a nuestras pantallas las adaptaciones cinematográficas de Warner
Bros, ya un poco modernas de 2017 y 2019, con Bill Skarsgard haciendo de
Pennywise. La verdad es que, se ha convertido en el slogan de Stephen King y ha
barrido salas de cine, al igual que ha cosechado lecturas por doquier. It o
eso, se ha convertido para las generaciones de finales del siglo XX y comienzos
del siglo XXI en un culto al género del terror. La miniserie de los 90, se ha
destacado por su fidelidad a los acontecimientos de la novela escrita, con la
ambientación en los años 50; las cintas cinematográficas dirigidas por Andy
Muschietty sobresalen en el guión,. Especialmente la primera cinta donde se
muestra la etapa infantil de “el club de los perdedores” por desgracia en la
segunda la crítica le ha encontrado con muchos fallos; y notorio es el fracaso
en taquilla que se explica por la censura impuesta sobre la película, además de
la expulsión de Cary Fukunaga. De todos los intentos que se han hecho hasta la
fecha, queda claro que la primera película de 2017 es superior en muchos
aspectos, a la miniserie de los 90, y a la segunda película.
Desgraciadamente, ni siquiera la primera película supo
expresar con precisión todo el argumento de la novela escrita, que abarca
muchos más detalles que los que nos han enseñado, y deja pensando acerca de
grandes misterios que nunca se supieron ni se revelaron sobre los queridísimos
personajes de la obra: Richie, Eddie, Stanley, Beverly, Bill, Ben y Mike -el
único afroamericano de todos-. En la obra, se nos narra la infancia dura de
Beverly después del fallecimiento de su madre y a merced de Alvin Marsh, quien
presuntamente podía haber abusado de ella, no solo a golpes, también se pueden
ver pistas de un abuso sexual; esto nunca queda claro en la obra, y solo a
interpretación de los lectores. Las insinuaciones que se hacen acerca de la
sexualidad de dos personajes, y el tema de la homosexualidad que es
implícitamente tratado en el libro porque la novela, debemos recordar, fue
escrita en los años 80 cuando la homosexualidad no estaba muy bien vista en la
sociedad de occidente. Pero de este tema, tampoco se pueden hacer muchas
afirmaciones debido a lo bien tapadas que dejó el autor todas las referencias
al supuesto romance o atracción entre Richie y Eddie. Sin embargo, concuerdo
con la opinión de muchos que el autor deseaba que estos personajes se amaran. A
lo largo del libro las frases que intercambian los personajes están cargadas de
sentimentalismo, y es este sentimentalismo también lo que domina la obra
entera. La amistad que se crea entre los siente perdedores, y su fuerte vínculo
es al final lo único que consigue derrotar a la feroz bestia, a Eso, que ha
atormentado Derry durante décadas; mientras todos ellos intenten hacerlo solos,
se enfrentarán a una muerte sádica. Pero entre amigos, contando con ellos,
conseguirán esmerarse en desaparecer a la criatura que ha tomado posesión del
payaso terrorífico. Los insólitos sucesos narrados en la cronología de Derry,
el pueblo ficticio, recuerdan mucho al terror de Lovecraft y en algunos, nos
puede traer memorias de Edgar Allan Poe. It, Eso, no es una obra simple y mal
escrita, pues en su género de terror logra erizarle la piel a muchos en la
descripción que hace el autor de los hechos perturbadores.
Por Sara Sofía Tovar Haeckermann



Comentarios
Publicar un comentario